Ivone Juárez / La Paz
“Yo construí en una zona que sé que es inestable; asumí el reto de hacer una construcción segura. Las aseguradoras no quieren asegurar mi vivienda, pero ésta aún existe porque tomé todos los recaudos; me costó más, pero existen la tecnología, métodos y elementos para construir en zonas inestables”, dice Jorge Velasco, coordinador del Instituto de Investigación de Ingeniería Civil de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
El ingeniero de profesión señala que considerando que el 70% de los suelos de la sede de Gobierno son inestables, la población debe considerar los avances tecnológicos para hacer construcciones seguras. Su colega Fernando Cerruto, docente investigador del Instituto de Ensayo Material de Ingeniería Civil de la UMSA, añade que para construir en La Paz se precisa de un “proceso integral”, que pasa por un estudio de suelos, captaciones de aguas subterráneas y por una instalación segura de servicios básicos, como agua y alcantarillado. Si estos requisitos son complementados con tecnología en construcción se puede garantizar la seguridad de una vivienda en La Paz, afirma.
Ambos expertos recomiendan a la población que a la hora de adquirir un terreno y decidirse a construir una vivienda, que representa la mayor inversión de la vida, tomen en cuenta estos cinco pasos, busquen la orientación de profesionales y la aprobación de las autoridades municipales.
Estudio suelos
1 Es el primer paso a dar cuando se decide construir porque permite conocer si el terreno donde se pretende elevar una casa es estable y seguro. Este estudio se realiza a base del mapa de gestión de riesgos de la Alcaldía y establece si precisará alzar muros de contención, fundaciones u otros. También determina el número de pisos de la vivienda. Puede costar el 10% del total de su inversión en la casa.
Diseño estructural
2 El estudio busca garantizar la seguridad integral de la vivienda. Su importancia es comparable a la del esqueleto humano: si se tiene una buena estructura (cimientos, pilares, etc.) la edificación será segura. Determina la carga y el tipo de material de construcción que se precisará, dependiendo del ambiente (dormitorio o sala) y sus fines. Los expertos recomiendan no cambiar el uso de ambientes para prevenir colapsos.
Proceso constructivo
3 Es el momento fundamental en la edificación de una vivienda. Si se diseña bien y se construye mal, el riesgo será permanente. Los expertos sugieren contratar a profesionales, no a “gente empírica por factores económicos”. Indican que se debe velar por la calidad de los materiales de construcción, sin confundir lo económico con lo barato. Cuanto más baratos sean los materiales tendrán más necesidad de reparación.
Captaciones de agua
4 Por debajo de la ciudad de La Paz corren centenas de ríos y vertientes que es importante captar para encauzarlas. Si no son bien captadas terminarán humedeciendo el terreno y afectando los cimientos y pilares, generando riesgo de colapsos. Los expertos alertan que el agua provoca que los materiales de construcción pierdan sus características y cualidades, debilitándolos peligrosamente.
Instalaciones seguras
5 Lo que generalmente se deja a los albañiles (instalaciones de agua potable, alcantarillado doméstico y pluvial) es una labor que requiere de profesionales, porque una filtración, además de saturar los suelos, puede deteriorar cimientos, pilares e incrementa el riesgo de un derrumbe o deslizamientos. Los expertos alertan que implementar pozos ciegos es una decisión letal.
Tecnología y materiales prefabricados para la edificación
Si bien la ciudad de La Paz no requiere modos extraordinadarios de construcción, para prevenir deslizamientos o derrumbes, puede echar mano de la tecnología y de materiales prefabricados para dar seguridad a las construcciones que se elevan en ella, pero en el ámbito constructor la urbe está retrasada al menos unos 50 años, dicen los expertos.
“Tecnológicamente tenemos un retraso de más de 50 años en el proceso constructivo, seguimos construyendo todo a pulmón. Los países desarrollados gozan de sistemas de prefabricación que hacen que la construcción sea más rápida y económica”, dice el ingeniero civil Fernando Cerruto.
Sin embargo, señala que ya se usan muros prefabricados, losas radier, encadenamientos y otros materiales y procesos que en otros países su usan para obras antisísmicas y anti gredosas.
El ingeniero Guillermo Arroyo, exministro de Vivienda, añade que también se puede implementar sistemas de estabilidad de represas, considerando la gran cantidad de ríos que corren por encima y debajo de la sede de Gobierno.
“Hay avances revolucionarios en ingeniería, en el mundo se construyen hasta cruces de carreteras por terrenos lodosos. Un poco de esta experiencia puede ser útil para la estabilidad de algunos terrenos”, dice Arroyo.
Fernando Cerruto admite que tecnificar la construcción implicaría la pérdida de fuentes de trabajo, pero asegura que “se puede cambiar los procesos constructivos”. “Una tarea que podría cumplir la Alcaldía, por ejemplo, es capacitar a los obreros e infundirles que la calidad no es necesariamente costos”, sostiene.
En ese nuevo proceso el control del proceso constructivo es fundamental, que también debería estar a cargo de las autoridades municipales. “El reglamento de Usos de Suelos y Patrones de Asentamiento (USPA) podría ser el espacio legal donde podrían incorporarse todos estos aspectos”, sostiene el ingeniero Jorge Velasco.